ZEDILLO Y SU ESTILO IMPOSITIVO EN LA SEP

POR LA REDACCIÓN , 2 ABRIL, 1994 EDICION MEXICO

Ernesto_Zedillo

ZEDILLO Y SU ESTILO IMPOSITIVO EN LA SEP: SE PELEO CON EL MAGISTERIO, CON LOS HISTORIADORES Y CON EL EJERCITO
Alberto Aguirre M
El escaso año y medio que pasó Ernesto Zedillo al frente de la Secretaría de Educación Pública estuvo marcado por la controversia y, también, por un estilo impositivo de hacer las cosas Para bien o para mal, según el punto de vista de quienes lo juzgan, transformó la política educativa del país
Zedillo llegó a la SEP en enero de 1992 con la encomienda de sacar adelante la modernización del sistema educativo, que estuvo sin definición durante los dos años que ocupó el cargo Manuel Bartlett Díaz De entrada, Zedillo canceló todos los programas que diseñó el equipo de Bartlett y ordenó la aplicación de “programas emergentes” para fortalecer las áreas de la enseñanza básica mientras se preparaba la “reforma integral”

Tomó apenas cuatro meses al equipo de trabajo de Zedillo —integrado por Esteban Moctezuma Barragán, Gilberto Guevara Niebla y José Ángel Pescador Osuna— integrar la nueva estrategia de reforma para el sector, que cristalizó en el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB), mediante el cual se implementó una radical descentralización de las atribuciones de la dependencia para dejarlas en manos de los gobiernos estatales; la renovación total de los materiales y contenidos educativos y la redefinición de la relación con el sindicato a partir de su “revaloración” como gremio
Firmado por el presidente Salinas, por Zedillo, por Elba Esther Gordillo y por los 31 gobernadores, el ANMEB dejó a los mandatarios estatales como los nuevos patrones de los trabajadores de la educación Debido a ello, desde hace dos años, son las secciones sindicales las que realizan las negociaciones laborales, no el SNTE
Ante los cambios, el SNTE tuvo que adecuar su estructura interna, y, conforme pasó el tiempo, dio muestras de debilidad ante la SEP:
El magisterio no pudo hacer nada para intervenir en el diseño y la elaboración de los nuevos planes y programas de estudio, que fueron renovados por la SEP después de 20 años de vigencia de los anteriores
El concepto clave para la educación básica fue el pragmatismo: el alumno tiene que aprender “haciendo” Aun así, la discusión sobre la pertinencia de este sistema continúa y abundan las quejas por sus deficiencias
Sin hacer caso de esos señalamientos de pedagogos y maestros, el secretario de Educación reconoció en el magisterio a un aliado fundamental y se comprometió a respetar “la unidad y fortaleza del SNTE” Sin embargo, durante su trato fueron constantes los “encuentros y desencuentros” de Elba Esther y Zedillo
Las primeras fricciones entre ellos surgieron luego de la presentación de los nuevos textos de historia de México, preparados por la SEP para los alumnos de 4¼, 5¼ y 6¼ grados de primaria
Los textos —preparados por un grupo de historiadores y pedagogos encabezado por Héctor Aguilar Camín y Enrique Florescano— iban de la legitimación implícita del actual gobierno y la crítica a varios personajes e instituciones de la historia nacional reciente (los expresidentes Luis Echeverría y José López Portillo, por sus políticas “populistas” y sus errores en la conducción económica del país, y las fuerzas armadas, por su intervención en el movimiento estudiantil del 68), a la supresión de algunos pasajes y personajes históricos, como “El Pípila” o los Niños Héroes
La SEP encargó la impresión de esos libros a la editorial Santillana, del empresario español Jesús de Polanco, en una licitación secreta que significó la erogación de más de 45,000 millones de viejos pesos
El magisterio frenó la renovación de los materiales educativos: rechazó los nuevos textos por “retrógrados y antipedagógicos” y prefirió trabajar con los textos antiguos “porque los conocemos más y tienen más información”
También el mando castrense se quejó por la versión que se ofreció de los sucesos del 68 y censuró los nuevos libros A pesar de que Zedillo quiso ofrecer una explicación al secretario de la Defensa Nacional, Antonio Riviello Bazán, éste no cumplió con el acuerdo de reunirse el 13 de septiembre
En un encuentro con la dirigencia del sindicato, Zedillo explicó que los libros “no eran definitivos” y encargó al Consejo Nacional Técnico de la Educación (Conalte) —dirigido por el doctor Luis Gámez Jiménez, identificado con el grupo elbista— que abriera una “amplia consulta” para reformular los libros de historia Estas “consultas” no operaron, debido al bloqueo que mantuvo la SEP sobre el Conalte, ya que —a juicio de los principales asesores del secretario— esa dependencia “estaba dominada por los maestros y su visión no se adecua al nuevo proyecto educativo”
Resultado: 6 millones 850,000 ejemplares de los libros se quedaron almacenados en una bodega de la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito (Conaliteg) Su costo: 12,026 millones de viejos pesos
En enero de 1993, año y medio después de la firma del ANMEB, Elba Esther Gordillo hizo una revisión de las acciones emprendidas durante la gestión de Zedillo y valoró: “En el fondo, persisten las divergencias con la SEP y la lucha del sindicato por mejorar sus condiciones de trabajo continúa No estamos de acuerdo en la conducción del modelo educativo” (Proceso 851)
A finales de febrero, el Comité Nacional del SNTE se reunió con Zedillo y le planteó una “agenda de trabajo” que incluía: una renegociación salarial “urgente”, la revisión del calendario escolar, la evaluación del ANMEB y del programa de Carrera Magisterial y la instrumentación de un nuevo sistema nacional para la formación y superación de los maestros
Amable, sonriente, Zedillo les dijo que sus demandas no iban a ser “propuestas de trabajo, sino líneas de acción para implementarse en lo inmediato”, y ordenó el establecimiento de comisiones mixtas SEP-SNTE para revisar los programas
Y aunque aceptó la “supervisión” del SNTE, lo cierto es que punto por punto, la SEP se impuso al magisterio:
En la aplicación del programa de Carrera Magisterial, la SEP restringió el acceso al magisterio De los 850,000 maestros que se inscribieron en el programa, casi 700,000 fueron aceptados pero el 80% de ellos fue ubicado en el escalafón más bajo, y el incremento de sueldo fue de 25 nuevos pesos En algunos estados, este programa ni siquiera se ha aplicado, por la “falta de recursos federales”
Después de varias reuniones de consulta, la dirigencia nacional del SNTE elaboró “diagnósticos” sobre el estado actual del sistema de formación docente y exigió el cambio de los planes y programas de estudio en esos planteles y que su conducción fuera encargada “a maestros que sepan” La SEP ignoró estas peticiones y prometió una “revisión profunda” del sistema
En abril vino la modificación del texto constitucional del artículo tercero que estableció la obligatoriedad de la educación secundaria para todos los mexicanos Este postulado “marca una meta que será muy difícil de alcanzar en el corto plazo”, criticaron algunos dirigentes del magisterio
En la celebración del Día del Maestro, Elba Esther sufrió otro revés Después de siete semanas de intensas pláticas, la comisión mixta SEP-SNTE instalada para negociar el incremento salarial no había llegado a ningún acuerdo Durante los últimos años, en esa fecha el Presidente anunciaba los incrementos salariales Esta vez no fue así Después de la ceremonia, Elba Esther amenazó con ir a la huelga La negociación se entrampó Entonces, con la asesoría de José Córdoba Montoya, la comisión SEP-SNTE acordó un incremento del 7% directo al salario y de 29% a las prestaciones
Una semana más tarde, la SEP decidió modificar el calendario escolar e incrementó a 200 los días laborales sin que se programara una compensación extra para los maestros, lo que provocó otro disgusto de Elba Esther
El 14 de junio, el Ejecutivo federal presentó la propuesta para modificar la Ley Federal de Educación Zedillo fue a la Cámara de Diputados para explicar el proyecto y dijo que después de una “amplia consulta nacional” se reformaba para lograr “una educación con suficiente amplitud social y con una calidad apropiadas a nuestro tiempo”
Esperada desde el principio del sexenio, la nueva ley rebasó las expectativas: En lo general, fue una adecuación de la norma jurídica que rige las actividades de la SEP al nuevo texto del artículo tercero constitucional; pero sobre todo, establece que la dependencia adopta un carácter “normativo”, es decir, que se convierte en una instancia coordinadora del sistema educativo nacional, pues la responsabilidad de su operación recae ahora en los gobiernos estatales
Sin embargo, Elba Esther denunció que “no se consultó al magisterio” y, después de reunirse con los diputados federales que pertenecen al SNTE, promovió el “bloqueo” de la iniciativa Zedillo volvió a sesionar con la dirigencia del sindicato, y recibió un documento con sus propuestas —algunas se incluyeron en el texto final— y prometió hacer juntas con ellos “cada vez que sea necesario”
Ese mismo mes —los días 27 y 28— hubo un Consejo Extraordinario del SNTE Allí, los dirigentes sindicales estallaron contra Zedillo: se quejaron de la política “de congelamiento e imposición” que aplicaban los funcionarios de la SEP y propusieron la utilización de estrategias de presión —entre ellas la realización de marchas y mítines— para llamar su atención Elba Esther no contuvo las críticas y se sumó a ellas
Los resolutivos de esa reunión fueron enviados al titular de la SEP, en una carta que firmaron todos los integrantes del CEN del SNTE Le pidieron la “revisión exhaustiva” del ANMEB y los programas de Carrera Magisterial, Superación Profesional y Revisión de las Condiciones Generales de Trabajo
Nunca recibieron respuesta
En febrero del año pasado, la SEP nuevamente convocó a un concurso abierto para la elaboración de los nuevos libros de texto para primaria Y otra vez hubo polémica
La SEP, después de convocar a un concurso público para la preparación de textos correspondientes a cinco materias, dijo que las propuestas que los maestros presentaron para los libros de Español, Geografía e Historia contenían “errores y fallas elementales de metodología pedagógica”, por lo que las rechazó y omitió su publicación
Los autores de las propuestas pedagógicas acusaron a la SEP de haberlos “utilizado” en un concurso que sirvió “sólo para legitimar su maniobra” y demandaron el pago total del premio del concurso, de 600,000 nuevos pesos
Pero Zedillo asumió que la polémica correspondía más a apasionamientos que a causas didácticas Dijo que la historia de México “es una pasión nacional”, pero que los mexicanos, respecto a muchos personajes y episodios cruciales de nuestro país “estamos muy lejos de haber llegado a un consenso”
En una carta personal que envió a periodistas, historiadores y pedagogos, el secretario de Educación explicaba las razones de la SEP para cancelar la edición de las propuestas ganadoras y se justificaba:
“Ahora con gran esfuerzo y sorteando las dificultades, la SEP continúa la tarea de restablecer la historia en el currículo de la primaria Reconociendo que nunca es fácil recuperar algo que se ha desvanecido por tanto tiempo, la SEP perseverará para que nuestros niños y jóvenes aprendan más de nuestras raíces, de la fortaleza y la creativa diversidad de nuestra cultura, y de la hazaña que ha significado construir una nación soberana y respetada”
Si en la aplicación del proyecto modernizador de la educación básica Zedillo enfrentó problemas, en la redefinición de los objetivos de la educación superior tuvo que imponerse a los rectores de las universidades públicas
En una asamblea de la ANUIES celebrada en Colima en marzo de 1992, Zedillo los regañó por la falta de control en sus finanzas y les dijo que estaba en duda la “viabilidad” de las universidades públicas como instituciones educativas eficientes Y les advirtió: en el futuro sólo habría dinero para las universidades públicas que redujeran sus gastos y desalienten el exceso de su matrícula en carreras con desbordada capacidad laboral
Tres meses después, a través de la Dirección General de Educación Superior, la SEP comunicó a los rectores que en una “adecuación” a las políticas presupuestales, a partir de esa fecha no se apoyaría la creación de nuevas plazas para académicos y habría un drástico ajuste en la normatividad del ingreso, promoción y permanencia de los docentes
Casi al mismo tiempo, México se convirtió en el principal promotor de un acuerdo de “cooperación e intercambio académico” con las universidades de Estados Unidos y Canadá Aún en ciernes, las negociaciones sobre este acuerdo educativo trilateral tendrían como objetivo uniformar la impartición de la enseñanza superior en instituciones públicas y privadas de los tres países y establecer entre éstas y los empresarios “alianzas estratégicas”
Al participar en una reunión con los líderes de la educación superior, los negocios y las fundaciones académicas de Norteamérica —celebrada en Vancouver en septiembre del año pasado—, Zedillo habló del afán de las universidades mexicanas por “internacionalizarse” y aseguró: “Las políticas de globalización son perfectamente compatibles con la preservación de los valores de la cultura, la historia y las tradiciones que definen nuestra identidad nacional”
* * * * *
Conforme se hacía inminente el “destape” del candidato del PRI a la Presidencia de la República, se daba por segura la permanencia de Ernesto Zedillo al frente de la SEP Calificado como presidenciable, pero muy lejos de los punteros (Aspe, Camacho y Colosio), decía en corto que él cumpliría —”hasta el último día del sexenio”— con los encargos del presidente Salinas
Zedillo estaba seguro de permanecer en el gabinete “Ahorita, a seguir con la `chamba’, ya veremos con el que venga”, comentó a sus colaboradores en octubre
La tarde del lunes 30 de noviembre, Zedillo renunció a la secretaría de Educación Pública, después de que Luis Donaldo Colosio lo invitara a ser el coordinador general de su campaña
Al día siguiente se realizó el cambio de titular de la SEP en un acto desusado En el auditorio de la Biblioteca Iberoamericana se reunieron más de 1,000 personas para despedirlo Allí estaban los subsecretarios, directores de área, directores de institutos tecnológicos, rectores de universidades, representantes de padres de familia y el Comité Nacional del SNTE, cuya lideresa, Elba Esther Gordillo, fue invitada al estrado
—”La transformación educativa que vive México habrá de seguir en marcha porque los trabajos que se han realizado están basados en un programa que tiene como origen un amplio consenso político y social; ese consenso será la sabia que le permita al árbol educativo continuar teniendo una vigorosa exis-tencia”—, dijo Zedillo en su discurso
Recibió una ovación de tres minutos y los abrazos del secretario de Gobernación, Patrocino González Garrido —quien asistió con la representación presidencial— y de Fernando Solana, quien lo jalaba para aparecer juntos y sonrientes ante las cámaras del centenar de fotógrafos ahí apostados
Al terminar el acto, un grupo de reporteros siguió a Zedillo Una reportera le preguntó cómo le habían hecho la invitación para integrarse a la campaña
—Me llamó el licenciado Colosio y me hizo la invitación Lo primero que hice fue hablar con el presidente Salinas, quien me aconsejó que aceptara Y así lo hice, con una enorme convicción

https://www.proceso.com.mx/164931/zedillo-y-su-estilo-impositivo-en-la-sep-se-peleo-con-el-magisterio-con-los-historiadores-y-con-el-ejercito

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